miércoles, 20 de noviembre de 2013



EN LA HABITACIÓN. MONCHO Y ANDRÉS ESTÁN EN SUS CAMAS 
MONCHO.-Andrés, Andrés, despierta.
ANDRÉS.-¿Qué pasa?
MONCHO.-¿A ti te pegaban en la escuela?
ANDRÉS.-Pues claro.
MONCHO.-Yo no quiero ir.
ANDRÉS.-¿Adónde?
MONCHO.-A la escuela. Además ya sé leer. Mañana cojo y me voy a América, como hizo el tío para no ir a la guerra de África.
ANDRÉS.-Pero, ¿qué dices?
MONCHO.-Yo no quiero que me peguen.
ANDRÉS.-¿Qién te va a pegar?
MONCHO.-El maestro. Tiene cara de mal genio.
ANDRÉS.-Duérmete, anda; si no te duermes ahora, te vas a dormir mañana en la escuela y, entonces, sí que cobrarás.

En la habitación.
Moncho y Andrés están en sus camas.
Son las doce de la noche.
Moncho no puede leer. Tiene un libro sobre el pecho.
Moncho está mirando el techo y se rasca la cabeza.
Moncho despierta a su hermano porque no puede dormir.
Moncho no puede dormir porque tiene miedo del maestro.


En la plaza, delante de la escuela y de la iglesia.

MADRE.-Mira ya viene. Buenos días. 
MAESTRO .-Ah, buenos días. ¿Este es el mozo? ¿Así que usted ya sabe leer y escribir?
MADRE.-Es que durante la enfermedad, su padre le ha ido enseñando.
MAESTRO.-Me dijo que era asmático.
MADRE.-Sí, pero ya está bien. Le da vergüenza al pobrecito, pero mejor que lo tenga por si le vuelve a dar el ataque y no puede respirar. Un beso. Tenga usted paciencia con él. Es como un gorrión y esta es la primera vez que sale del nido.
MAESTRO.-Vamos hijo. 

Delante de la escuela.
En esta secuencia vemos a Moncho con su madre y al maestro.
La madre da la mano a su hijo.
La madre da un beso a Moncho.
El niño parece tímido porque tiene miedo del maestro. Pero el maestro no es malo porque da la mano a Moncho.
Los niños están ALREDEDOR DEL maestro.
Moncho no puede respirar bien  porque es asmático.
El maestro está leyendo el periódico.
Los niños están jugando delante de la escuela.


EN EL AULA
DON GREGORIO.-A ver, usted, el nuevo, póngase de pie. ¿Cómo se llama?
NIÑOS-Gorrión, se llema gorrión (ríen).
DON GREGORIO.-Venga, acérquese, responda, o ¿quiere que le llamemos todos gorrión?

Los alumnos entran en el aula.
Los alumnos se quitan el abrigo.
Los alumnos se ríen de Moncho y le llaman “gorrión”.
Al fondo del aula vemos tres ventanas, un reloj y una bandera amarilla y violeta: es la bandera de la Segunda República española (1931-1936).
Actualmente, la bandera española es roja y amarilla.
Moncho se rasca la nariz.
Don Gregorio pregunta a Moncho: “¿Cómo se llama?” y los alumnos dicen que se llama “gorrión”.
Moncho se está meando porque tiene miedo de la clase.
Moncho sale del aula.
Moncho cruza la plaza de la iglesia, el mercado y el río.
Las mujeres están lavando la ropa en el agua del río.

EN EL BOSQUE
ANDRÉS.-Pero ¿Adónde ibas, tonto?

La gente está buscando a Moncho en el bosque con perros.
Moncho está durmiendo al lado de un árbol, y es Andrés quien lo encuentra.

EN CASA DE MONCHO
PADRE.- Como Usted lo oye. Su idea era irse a A Coruña, subir a un barco y largarse a América.
DON GREGORIO.-¡Demonio de chico !
MADRE.-Le he puesto unos trocitos de queso.
DON GREGORIO.-Por favor, señora. No tenía que haberse molestado. ¿Y ahora cómo está ?
MADRE.-Como una rosa. Yo, si no lo veo, no lo creo. Imagínese : toda la noche en el monte; sin comer; muerto de frío y nada; ni un mal resfriado me ha cogido.
DON GREGORIO.- ¿De dónde ha sacado que yo pego a los alumnos?
PADRE.-Bueno, a mí me pegaban.
DON GREGORIO.-No. Yo no pego. No he pegado nunca a nadie. Y menos a un niño. ¿Quieren decirle que he venido a pedirle perdón.
MADRE.-Por Dios, don Gregorio, usted no tiene la culpa de nada.
DON GREGORIO.-Es un chico muy sensible. Quiero pedirle perdón ; y además, invitarlo a que vuelva a la escuela.
MADRE.-¿Pero no va a probar el queso?
DON GREGORIO.-Haga el favor de llamarle.
MADRE.-Sí señor.
DON GREGORIO.-Me gusta ese nombre, «gorrión », pero si usted no quiere, no se lo llamaré más. En cuanto a sus compañeros, no les guarde rencor. No son malos, y otro día podrá usted reírse de ellos.
DON GREGORIO.-¡Humm! buenísimo!

En el aula, de nuevo
DON GREGORIO.-¡Silencio!, ¡silencio! Hoy tenemos un nuevo compañero, lo cual es una alegría para todos nosotros y vamos a recibirlo con un aplauso.

EN CASA DE MONCHO
Don Gregorio ha venido a casa de Moncho para pedirle perdón e invitarlo a volver a la escuela.
La madre de Moncho ofrece queso a Don Gregorio y el maestro le dice que está buenísimo.
Moncho está escuchando la conversación de los adultos.
El maestro dice que Moncho es un chico muy sensible
EN EL AULA DE NUEVO
Moncho y don Gregorio vuelven a la escuela.
Los niños están jugando y gritando en el aula.