EN LA HABITACIÓN. MONCHO Y ANDRÉS ESTÁN EN
SUS CAMAS
MONCHO.-Andrés,
Andrés, despierta.
ANDRÉS.-¿Qué
pasa?
MONCHO.-¿A
ti te pegaban en la escuela?
ANDRÉS.-Pues
claro.
MONCHO.-Yo
no quiero ir.
ANDRÉS.-¿Adónde?
MONCHO.-A
la escuela. Además ya sé leer. Mañana cojo y me voy a América, como hizo el tío
para no ir a la guerra de África.
ANDRÉS.-Pero,
¿qué dices?
MONCHO.-Yo
no quiero que me peguen.
ANDRÉS.-¿Qién
te va a pegar?
MONCHO.-El
maestro. Tiene cara de mal genio.
ANDRÉS.-Duérmete,
anda; si no te duermes ahora, te vas a dormir mañana en la escuela y, entonces,
sí que cobrarás.
En la habitación.
Moncho y Andrés están en sus camas.
Son las doce de la noche.
Moncho no puede leer. Tiene un libro sobre el pecho.
Moncho está mirando el techo y se rasca la cabeza.
Moncho despierta a su hermano porque no puede dormir.
Moncho no puede dormir porque tiene miedo del maestro.
En la plaza, delante de la escuela y
de la iglesia.
MADRE.-Mira
ya viene. Buenos días.
MAESTRO .-Ah,
buenos días. ¿Este es el mozo? ¿Así que usted ya sabe leer y escribir?
MADRE.-Es
que durante la enfermedad, su padre le ha ido enseñando.
MAESTRO.-Me dijo que era asmático.
MADRE.-Sí, pero ya está bien. Le da vergüenza al pobrecito, pero mejor que lo tenga por si le vuelve a dar el ataque y no puede respirar. Un beso. Tenga usted paciencia con él. Es como un gorrión y esta es la primera vez que sale del nido.
MAESTRO.-Me dijo que era asmático.
MADRE.-Sí, pero ya está bien. Le da vergüenza al pobrecito, pero mejor que lo tenga por si le vuelve a dar el ataque y no puede respirar. Un beso. Tenga usted paciencia con él. Es como un gorrión y esta es la primera vez que sale del nido.
MAESTRO.-Vamos
hijo.
Delante de la escuela.
En esta secuencia vemos a Moncho con su madre y al maestro.
La madre da la mano a su hijo.
La madre da un beso a Moncho.
El niño parece tímido porque tiene miedo del maestro. Pero el
maestro no es malo porque da la mano a Moncho.
Los niños están ALREDEDOR DEL maestro.
Moncho no puede respirar bien
porque es asmático.
El maestro está leyendo el periódico.
Los niños están jugando delante de la escuela.
EN
EL AULA
DON
GREGORIO.-A ver, usted, el nuevo, póngase de pie. ¿Cómo se llama?
NIÑOS-Gorrión,
se llema gorrión (ríen).
DON
GREGORIO.-Venga, acérquese, responda, o ¿quiere que le llamemos todos gorrión?
Los alumnos entran en el aula.
Los
alumnos se quitan el abrigo.
Los alumnos se ríen de Moncho
y le llaman “gorrión”.
Al fondo del aula vemos tres
ventanas, un reloj y una bandera amarilla y violeta: es la bandera de la
Segunda República española (1931-1936).
Actualmente, la bandera
española es roja y amarilla.
Moncho se rasca la nariz.
Don Gregorio pregunta a
Moncho: “¿Cómo se llama?” y los alumnos dicen que se llama “gorrión”.
Moncho se está meando porque
tiene miedo de la clase.
Moncho sale del aula.
Moncho cruza la plaza de la
iglesia, el mercado y el río.
Las mujeres están lavando la
ropa en el agua del río.
EN EL BOSQUE
ANDRÉS.-Pero ¿Adónde ibas, tonto?
La gente está buscando a
Moncho en el bosque con perros.
Moncho
está durmiendo al lado de un árbol, y es Andrés quien lo encuentra.
EN CASA DE MONCHO
PADRE.- Como Usted
lo oye. Su idea era irse a A Coruña, subir a un barco y largarse a América.
DON
GREGORIO.-¡Demonio de chico !
MADRE.-Le he
puesto unos trocitos de queso.
DON GREGORIO.-Por
favor, señora. No tenía que haberse molestado. ¿Y ahora cómo está ?
MADRE.-Como una
rosa. Yo, si no lo veo, no lo creo. Imagínese : toda la noche en el monte; sin comer; muerto
de frío y nada; ni un mal resfriado me ha cogido.
DON GREGORIO.- ¿De
dónde ha sacado que yo pego a los alumnos?
PADRE.-Bueno, a mí
me pegaban.
DON GREGORIO.-No.
Yo no pego. No he pegado nunca a nadie. Y menos a un niño. ¿Quieren decirle que
he venido a pedirle perdón.
MADRE.-Por Dios,
don Gregorio, usted no tiene la culpa de nada.
DON GREGORIO.-Es
un chico muy sensible. Quiero pedirle perdón ; y además, invitarlo a que
vuelva a la escuela.
MADRE.-¿Pero no va
a probar el queso?
DON GREGORIO.-Haga
el favor de llamarle.
MADRE.-Sí señor.
DON GREGORIO.-Me
gusta ese nombre, «gorrión », pero si usted no quiere, no se lo llamaré
más. En cuanto a sus compañeros, no les guarde rencor. No son malos, y otro día
podrá usted reírse de ellos.
DON GREGORIO.-¡Humm! buenísimo!
En el aula, de nuevo
DON GREGORIO.-¡Silencio!, ¡silencio! Hoy tenemos un
nuevo compañero, lo cual es una alegría para todos nosotros y vamos a recibirlo
con un aplauso.
EN CASA DE MONCHO
Don Gregorio ha venido a casa de Moncho para
pedirle perdón e invitarlo a volver a la escuela.
La madre de Moncho ofrece queso a Don
Gregorio y el maestro le dice que está buenísimo.
Moncho está escuchando la conversación de
los adultos.
El maestro dice que Moncho es un chico muy
sensible
EN EL AULA DE NUEVO
Moncho y don Gregorio vuelven a la escuela.
Los niños están jugando y gritando en el
aula.